En octubre de 2016, después de un proceso de articulación entre autoridades locales, productores y organizaciones de la sociedad civil, Quito fue reconocida como la primera Capital Latinoamericana por el Comercio Justo y Consumo Responsable. El proceso se había iniciado meses antes, con la declaración de apoyo a la campaña y la conformación del Comité Local de Promoción de Comercio Justo.
Diez años después, la conmemoración permite renovar un compromiso que va más allá de una declaratoria: construir una ciudad en la que productores y artesanos sean reconocidos como actores del desarrollo, se promuevan relaciones comerciales justas y solidarias y los consumidores conozcan el impacto que pueden generar a través de decisiones responsables.
Una economía que pone a las personas en el centro
El Comercio Justo promueve una visión económica basada en principios como equidad, inclusión, solidaridad y consumo responsable. Su enfoque busca fortalecer la participación de productores, organizaciones sociales, ciudadanía y autoridades locales en la construcción conjunta de alternativas económicas.
La campaña latinoamericana, de la cual Quito forma parte, no está concebida únicamente alrededor de certificaciones. Su propósito es impulsar principios, valores y prácticas de Comercio Justo desde los territorios, mediante la articulación entre productores, sociedad civil y gobiernos locales.
Durante estos diez años, Quito ha desarrollado actividades con colegios y universidades, talleres con productores, concursos, ferias, foros, campañas de sensibilización y acciones para fomentar el consumo responsable.
Uno de los principales hitos llegó en 2022, cuando Quito fue sede de la 15.ª Conferencia Internacional de Ciudades por el Comercio Justo, la primera edición presencial de este encuentro realizada en América Latina. El evento permitió posicionar a la ciudad dentro de la conversación internacional sobre comercio justo y construcción de ciudades sostenibles.
A este proceso se sumó, en 2025, la aprobación de la Ordenanza que Regula el Comercio Justo en el Distrito Metropolitano de Quito, después de un trabajo desarrollado durante 2023 y 2024.
Diez años y un compromiso que continúa
Durante 2026, las acciones incluyen jornadas de sensibilización en colegios municipales, campañas en redes sociales y transporte público, la ruta “Vive el Comercio Justo en Quito” y espacios radiales para acercar estos principios a la ciudadanía.
La conmemoración de esta década plantea también un desafío hacia el futuro: lograr que cada vez más ciudadanos reconozcan que consumir es también una forma de participar en la economía de la ciudad.
Elegir productos y servicios bajo principios de Comercio Justo significa valorar el trabajo de quienes producen, fomentar oportunidades más equitativas y contribuir a una economía que no deje a nadie atrás.
A diez años de la declaratoria, Quito renueva una convicción: una ciudad más justa también se construye desde la forma en que produce, comercializa y consume.