Ciencia, innovación y salud: emprendedoras de FonQuito transforman sus ideas en proyectos que impactan a la ciudad

El emprendimiento requiere constancia, disciplina y la convicción de que un proyecto es una solución real para la sociedad. En Quito, varias emprendedoras están demostrando que es posible transformar el conocimiento y la vocación de servicio en proyectos con impacto, gracias al acompañamiento del Fondo de Capital Semilla FonQuito.

BioHack es un laboratorio comunitario de biotecnología que busca democratizar el acceso a la ciencia, y Vecroux, una clínica odontológica que apuesta por la tecnología para devolver la sonrisa a sus pacientes.

Ciencia abierta desde Quito

Para Camila Velandia, fundadora de BioHack, el proceso de participación en FonQuito significó mucho más que obtener financiamiento: fue una oportunidad para consolidar un proyecto científico con impacto social. En Ecuador tener a mujeres trabajando por la divulgación científica es no solo transformador sino la ruptura de techos de cristal en un campo historicamente percibido como masculino.

“Mi paso por ConQuito fue una de las experiencias más gratificantes que hemos tenido. Nos incentivó a luchar por nuestros sueños y a creer que la biotecnología puede convertirse en un motor de desarrollo en el país” , explica.

BioHack se proyecta como el primer laboratorio comunitario de biotecnología del país, un espacio que busca acercar la ciencia a estudiantes, investigadores, emprendedores y ciudadanos interesados en la innovación científica.

El laboratorio ofrece tres servicios principales: programas de capacitación, membresías para el uso del laboratorio y servicios de investigación y desarrollo, permitiendo que distintos proyectos científicos puedan desarrollarse con mayor precisión y calidad en sus procesos de cultivo y experimentación.

“El capital semilla es una herramienta que te ayuda a invertir en tu negocio y a hacerlo crecer. Pero también implica responsabilidad: tener todo en orden, cumplir los tiempos y ejecutar correctamente el proyecto” , señala Camila, quien actualmente ya adquirió la maquinaria con el capital semilla.

Su objetivo es claro: convertir a BioHack en un referente de biotecnología en el país, demostrando lo esencial que es la ciencia para convertirse en una oportunidad de emprendimiento y desarrollo.

Innovación para devolver sonrisas

El segundo caso es Vecroux, un emprendimiento que nace de la vocación de servicio y la búsqueda de soluciones innovadoras en el campo de la salud.

La clínica ofrece servicios odontológicos especializados para la ciudad de Quito, con un enfoque en rehabilitación oral, un tratamiento que permite devolver tanto la estética como la funcionalidad a los pacientes.

“Nuestro objetivo es devolver la sonrisa y la función a las personas. Trabajamos con familiaridad, profesionalismo y ética” , explica su fundadora Diana Vega.

La clínica apuesta por equipos digitales de vanguardia, que permiten realizar diagnósticos y tratamientos de forma más rápida y precisa, optimizando la experiencia de los pacientes.

Participar en FonQuito representó un reto importante para el emprendimiento, pero también una oportunidad de crecimiento: “Entramos al programa con la convicción de que podíamos ganar, pero sobre todo con la idea de aprender. Desde el inicio nos llevamos consejos, capacitaciones y experiencia. Fue un paso gigante hacia donde queremos estar” , señala Diana.

Gracias al capital semilla y al acompañamiento técnico, la clínica ha podido implementar nuevas herramientas, fortalecer su modelo de negocio y consolidar su crecimiento. “No se trata solo de capitalizar el emprendimiento. He logrado implementar muchas cosas que antes no podía. FonQuito no es solo entregar dinero, es acompañamiento para crecer de forma profesional” , concluye.

Desde ConQuito, estas historias reflejan el impacto del programa FonQuito, que combina capital semilla, capacitación y asistencia técnica para impulsar emprendimientos innovadores y sostenibles.

Los casos de BioHack y Vecroux demuestran que, cuando el talento y el esfuerzo encuentran oportunidades, las ideas pueden transformarse en proyectos que generan conocimiento, empleo y bienestar para la ciudad.