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En la Capilla del Hombre varios proyectos participaron del Testing Lab en el marco del Designer Book, este espacio sirvió para validar sus ideas, crear nuevas redes de contacto y mostrar sus ideas relacionadas a la moda y a los accesorios, esta actividad se desarrolló el jueves 8 de septiembre desde las 17:00 hasta las 22:00.

Testing Lab es un laboratorio de testeo para emprendimientos innovadores; esta iniciativa busca implementar un espacio para la interacción de emprendimientos con sus posibles clientes, de manera que obtengan retroalimentación real de sus bienes, servicios y modelo de negocio.

Diez y seis proyectos relacionados a las áreas de moda y diseño pusieron a prueba sus ideas de negocio. El Testing Lab es una iniciativa del Municipio del Distrito Metropolitano de Quito a través de la Agencia de Promoción Económica ConQuito.

Para participar en esta convocatoria se realizó una invitación de carácter nacional orientado a diseñadores, a emprendimientos, proyectos creativos y empresas que requieran realizar evidencia de consumo en un entorno real y cuyas propuestas de negocio se enmarquen específicamente en la categoría de diseño de modas y accesorios. Un total de 60 emprendedores participaron, de ellos 16 participaron.

Según Daniela Paredes, técnico de emprendimiento e innovación de ConQuito, los Testing Lab se realizan bajo parámetros de innovación y con fuertes características diferenciadoras; estas iniciativas se las realiza en diferentes categorías “siempre buscamos que los proyectos resalten de los que existen en el mercado. Fueron  16 proyectos que asistieron a la actividad, sin embargo los que no entraron seguirán teniendo contacto con ConQuito, a través de las capacitaciones y talleres de formación que les permitirá ir mejorando en el camino de tener éxito en su emprendimiento”.

El diseño y la innovación son la marca de estos emprendedores

 

A continuación se presentan algunos de los emprendimientos que participaron del Testing Lab ‘Moda y Diseño’.

KOLLEK diseño y fabricación de carteras y accesorios con ilustración y fotomontajes, que buscan promocionar el turismo en el país. Inicialmente se está trabajando en patrones e ilustraciones inspiradas en dos provincias del Ecuador, estas son Quito y Manabí.

Este emprendimiento además del diseño de carteras con temáticas de las provincias del Ecuador se fusiona con la cinematografía, pues la persona que adquiera este producto tendrá un código QR, que lo remitirá a un vídeo de entre 2 a 3 minutos de la zona en la que se inspira la cartera, “se podrá ver la naturaleza, los bosques de ceibos, te va a contar de la Virgen del Panecillo, de las orquídeas”.

Cristina Flies, es la diseñadora y dueña de la marca, “la idea de KOLLEK nació para conocer el Ecuador, tratar de traer las textura, colores de las provincias, ahora estoy exhibiendo las líneas Quito inspirada en El Panecillo y la línea Manabí que plasma los bosques de ceibos y el café”.

En la actualidad está produciendo la de Esmeraldas, esta joven diseñadora se inspira en las formas, en los colores “trato de ver la característica general del lugar y veo que texturas me inspiran”.

La marca se estrenó en el Testing Lab ‘Moda y Diseño’, decidió hacerlo “me pareció novedoso y necesitaba este empujón y decidí lanzarme con los prototipos de la colección. Adicionalmente tenemos el servicio de fotografía aérea, mediante los productos de KOLLEK tú puedas ver los lugares de donde nació la idea”.

Álvaro Durán es cineasta y quiso dar “narrativa a los accesorios que diseña Cristina, entonces se nos ocurrió vincularlo, a través de la inspiración que ella va encontrando, en las texturas, en los colores, por mi lado yo voy pensando en qué imágenes podrían ayudar a construir un vídeo que hablé del proceso creativo y así hacemos un vídeo que complementa la narrativa de la construcción de las carteras”.

Las carteras tendrán un costo de entre 37 a 60 dólares, dependiendo del modelo; al momento están trabajando en tener listos los productos y desarrollar más la colección.

 

BAUT,  marca  internacional  de  lencería  de  producción  nacional  que  se  caracteriza  por  el  diseño  de prendas  elegantes  e  innovadoras,  confeccionadas  con  materia  prima  de  alta  calidad  y  con  componente ecuatoriano.

Francisco Garzón, representante de BAUT, se caracteriza por el diseño en el que participan ecuatorianos y argentinos, sin embargo la producción y la confección de la lencería se la realiza con mano de obra, con materia prima y con insumos locales. “Una de las intenciones que tiene BAUT, más allá de traer una propuesta de moda y de diseño es su aporte al desarrollo económico local, esto nos permite desarrollarnos localmente y por otro tener expectativas para iniciar una exportación”.

La marca BAUT con sus socios Black Out de Argentina, empezó hace un año, y fue en el Testing Lab donde empezaron a introducir las colecciones de lencería. Este emprendedor indicó que le apasiona lo que hace por “la calidad  y la forma en la que cado uno aporta desde su lugar para que la ciudad y el país siga creciendo tanto en lo intelectual como en lo económico”.

Para Francisco Garzón el haber sido parte del Testing Lab “esta iniciativa me parece una propuesta interesante, no existen muchos espacios donde se puedan identificar y promover ideas de negocios nuevas, te da un aporte de 360 grados, te da una calificación previa, que te permite determinar desde una mirada externa que estas cumpliendo con un estándar de calidad que es requisito para participar, segundo te brinda apoyo y asesoramiento haciéndote formar parte de una red que se intercomunica con espacios como estos, con foros de emprendimientos, te une el negocio desde su creación hasta su comercialización”.

 

Humacatama, sombreros de diseño, para alta moda, coctel, dama, niñas, de época para caballeros, este fue uno de los stands más visitados las personas se acercaban para probarse los diferentes tipos de sombreros y aprovechaban para tomarse fotos y adquirir este producto.

Luis López creador y dueño de este negocio explicó que decidió participar en el Testing Lab por considerarla una plataforma ideal para “los creativos  y artesanos que queremos mostrarnos al mundo de la moda en Quito, el ser parte del Designer Book donde se presentan colecciones de moda y existe un desfile, es un sitio ideal para nosotros”.

Humacatama, es una composición de dos palabras en quichua ‘huma’ que significa cabeza y ‘catama’ cubierta, entonces son cabeza cubierta; esta sombrerería inició en 1920 y ha sido un negocio familiar, actualmente su almacén se ubica en la calle La Ronda, cuentan con más de 100 modelos de sombreros, los precios de estos accesorios van desde los 30 hasta los 50 dólares.

Thaya accesorios, elaboración de collares y pulseras por modelo, se utiliza piedras, cristal, perlas, aluminio, terminados en samak, considerando siempre colores y modelos  de moda, usando la creatividad como ente diferenciador.

María García es la diseñadora y dueña de esta marca, ella explicó que su idea “es darle un concepto totalmente diferente a los accesorios, combinando lo clásico con lo moderno, por ejemplo combinación de colores neo clasistas, con colores actuales”.

Thaya hace una imbricación de las joyas actuales con toques modernos “si quieres dar vida a una joya antigua, me la puedes traer y creamos algo totalmente nuevo y actual sin perder la esencia de lo que fue. Lo mío es reciclar, trabajo en piedra y cristales porque quiero que dure toda la vida”.

Se decidió a participar en el Testing Lab por “el concepto de emprendimiento ligado a la moda, además al considerar el apalancamiento con Designer Book está muy vinculado a mi trabajo”.

GAM –el arte hecho cuero-, el producto es realizado en cuero, el 90% de manufactura es  artesanal, con trenzados exclusivos que le dan un toque original, esto hace que el producto se ajuste tanto al mercado nacional como extranjero.

Luis Layedra es el diseñador, artesano y dueño de la marca GAM, actualmente su punto de venta se localiza en la ciudad de Riobamba, en la Plaza Artesanal del Tren. Luis comentó que aprendió sobre el trabajo en cuero en España, donde lo aprendió a nivel industrial. Hace 6 años desarrolla está iniciativa en el país.

“Elaboro bolsos y bisutería en general, mi producto no es común y gusta mucho; los preciso varían en bolsos entre 20 a 130 dólares, el precio está directamente relacionado con el trabajo que se realiza”.

Los emprendimientos serán evaluados por su propuesta de valor diferente e innovadora de acuerdo a los criterios de: visión de negocio, propuesta de valor, tamaño de mercado, potencial de implementación y diseño e imagen.