El miércoles 15 de febrero, productores de La Esperanza, sector del Noroccidente de Quito, llenaron los asientos de la sala comunal, para recibir la capacitación sobre ganadería que fue dictada por la Agencia de Promoción Económica ConQuito, mediante el área de Cadenas Productivas. Los participantes estaban llenos de expectativa, comentaban unos con otros sobre sus quehaceres diarios.

La capacitación sobre nutrición inició con el tema importancia de la alimentación para vacas y terneros. Diego Mejía, técnico del proyecto, comentó que las capacitaciones forman parte de una consultoría en la que se instruirá a más de 100 productores en temas de: producción ganadera, nutrición, sanidad, genética y calidad de leche, “se realizó una socialización con los productores de la zona para iniciar con el proceso de capacitación, además se brindará asistencia técnica a ganaderos en cada una de las fincas, porque cada finca es un mundo distinto.”

Mario Ordóñez, capacitador, señaló que “los pequeños productores siempre se interesan por aprender más, las capacitaciones busca dejarles nuevas inquietudes para que sigan investigando e implementen lo que se les enseña.”

La capacitación estuvo orientada al tema de nutrición y crianza de terneras, la importancia de la crianza y énfasis en el manejo de terneras es uno de los principales problemas en la zona. “Se dictaron recomendaciones prácticas para mejorar sus procesos. Los sistemas intensivos tienen la ventaja de que se puede llegar a triplicar la producción de leche y al final eso hace que tengan más ingresos, administren mejor sus finanzas y con ello una mejor calidad de vida.” Además señaló la importancia de trabajar en temas de asociatividad e indicó que “es importante que los productores compartan sus experiencias entre ellos, sus buenas prácticas y complementar sus conocimientos les permite ser más competitivos.”

 

Marco Pozo, productor de la zona, abrió las puertas de su finca para que se desarrolle la parte práctica de la capacitación. Él, en compañía de su esposa, recibió al grupo de 25 productores que participaban de la capacitación del día.

 

Marco comentó que su rutina inicia en la madrugada “muy temprano me levanto y traigo a mis vacas al establo, les doy el silo, hasta acabar de ordeñar ellas comen y después al pasto, donde ya tengo implementados los potreros, en las 3 hectáreas hice 32 potreros con la guía de los ingenieros.” Sus compañeros escuchan atentos su relato.

 

Marco Pozo dijo que “la ayuda es muy buena, a relación de lo que tenía antes a cómo está ahora se nota un cambio importante, está muchísimo mejor, falta por hacer pero con pequeños cambios ya se ven grandes resultados.”

 

Mario Ordoñez, el capacitador, señaló que el trabajo que se realizó en la finca del señor Pozo fue un análisis de suelo y lo que se determinó es que en la zona los elementos más deficientes son calcio y magnesio. “Lo que estamos haciendo en esta finca es mejorar las condiciones del suelo para que se dé pasto de mejor calidad y por ende mejor alimentación para el ganado. Trabajar en la división de los potreros es fundamental, acciones pequeñas marcan la diferencia, mientras mejor esté dividido el potrero mejor será la alimentación.”

 

Durante la tarde, el capacitador señaló hizo varias sugerencias para el manejo de los pastos y los animales in situ e invitó a los productores a replicar lo aprendido en sus fincas. Como parte del proceso de fortalecimiento se dará seguimiento a los capacitados para dar asesoría de acuerdo a los requerimientos de cada finca.

 

Las capacitaciones continuarán para mejorar las condiciones ganaderas del sector del Noroccidente del Distrito; es importante indicar que el área de Cadenas Productivas, de ConQuito, son parte de la coordinación que se realiza con el BID-FOMIN.